|
|
| |
|
|
- Reduce
el volumen y frecuencia de riego en 50% como
mínimo, asegurando un suministro uniforme
de humedad a las plantas.
- Optimiza
la eficiencia de cualquier sistema de riego.
- Aumenta
el porcentaje de germinación de las semillas
y asegura el éxito de las siembras y
transplantes, eliminando los riesgos de estrés
por transplante o por sequía.
- Permite
la siembra en suelos pobres y el riego con aguas
de baja calidad. Favorece el enraizamiento,
aumenta el vigor y la resistencia de las plantas
a plagas y otros factores adversos.
- Maximiza
el potencial de producción de las cosechas,
entre el 20 y el 50 % y en algunos cultivos,
más. Prolonga la floración, en
ciertos casos adelanta el tiempo de cosecha
y uniformiza el desarrollo de las plantas.
-
Reduce el gasto de riego y de mantenimiento
(equipos, electricidad, mano de obra, etc.)
- Incrementa
los ingresos netos del agricultor, al aumentar
la calidad y cantidad de la cosecha y disminuir
al mismo tiempo los costos de producción.
|
|
| |
|
|
| |
|